Cómo montar una mesa para compartir sin quedarte corto
Pedir para compartir parece fácil hasta que llega la mesa y hay cuatro platos de lo mismo o falta la mitad. Aquí va cómo lo montamos nosotros cuando nos preguntan.
Empieza por las croquetas, porque marcan el ritmo
Las cinco croquetas se pueden pedir en ración de ocho unidades o en media de cuatro, y ese detalle es el que de verdad cambia una mesa. En lugar de ocho croquetas de un solo sabor, se pueden repartir dos sabores distintos entre los mismos comensales.
- Gambas al pil pil
- Jamón ibérico
- Puchero
- Rabo de toro
- Surtido de croquetas, que viene solo en ración de ocho
Si sois cuatro y no os ponéis de acuerdo, el surtido resuelve la discusión de una vez. Si sois dos, dos medias dan más juego que una ración entera del mismo sabor.
Los entrantes, según lo que hacen en la mesa
No conviene elegirlos por apetencia suelta, sino por la función que cumplen. En la carta hay tres alturas claras.
Bocados para que la mesa arranque
Gilda de anchoas, brioche de calamares fritos, mollete de atún, empanada frita de langostinos, taco de atún marinado y taco de calamares. Son de uno o dos bocados y llegan rápido, así que sirven para que nadie espere de brazos cruzados.
Platos para el centro
Pimientos del padrón, tortita de camarones, patatas bravas, boquerones en vinagre, berenjenas, cóctel de langostinos, guacamole casero y pastel de cabracho. Son el cuerpo de la mesa y admiten que la gente vaya picando a su ritmo.
Un plato con peso
Fritura de mar y tierra, pulpo a la gallega, tataki de atún o la tabla La Piratería. Conviene que haya uno, y solo uno, que funcione como eje: si pones tres, la mesa se convierte en varias comidas a la vez.

Tres mesas tipo
Dos personas, picoteo sin comida formal
Dos medias de croquetas de sabores distintos, un par de bocados (un taco de calamares y uno de atún funcionan bien juntos) y un plato de centro, por ejemplo pimientos del padrón. Cuatro cosas, sin plato pesado, y se sale de la mesa ligero.
Cuatro personas, comida completa para compartir
El surtido de croquetas, un plato con peso como la tabla La Piratería, dos de centro (patatas bravas y berenjenas) y algo fresco que corte, como los boquerones en vinagre. Cinco o seis platos bastan y sobra sitio para un postre.
Seis personas, mesa larga de fin de semana
Dos raciones de croquetas en vez de medias, tres o cuatro platos de centro repartidos a lo largo de la mesa para que nadie tenga que estirarse, un plato con peso y una tanda de bocados para abrir. Con seis comensales lo que falla casi siempre no es la cantidad, sino la distancia: dos platos iguales en los dos extremos funcionan mejor que uno grande en medio.
Tres cosas que ayudan al pedir
Mezcla temperaturas. Una mesa entera de frito cansa antes de la mitad. Los boquerones en vinagre y el cóctel de langostinos entran frescos y equilibran.
Cuenta un plato y medio por persona. Con cuatro comensales, seis platos van sobrados. Siempre se puede pedir otra ronda; devolver, no.
Si hay arroz, come menos antes. Los arroces son todos para dos personas y llenan. Si el plan acaba en paella, tres entrantes para cuatro son suficientes. Lo contamos plato a plato en la entrada de los cinco arroces.

Alérgenos
Casi todo lo de compartir lleva gluten, huevo o crustáceos, y varios llevan las tres cosas. Cada plato tiene sus alérgenos declarados uno a uno en la carta, donde también están los precios actualizados. Si hay una alergia en la mesa, lo más práctico es decirlo al reservar y no en el momento de pedir.
Dónde
Estamos en C/ Pacífico 29, frente al paseo marítimo de la playa de la Misericordia. Para una mesa de picoteo larga, la terraza es lo que buscas, y conviene pedirla al reservar porque es lo primero que se llena.