Dónde comer pescaíto frito en Málaga sin meterte en el centro
El pescaíto frito es lo primero que busca casi todo el que llega a Málaga con hambre. Y casi todos acaban en el mismo kilómetro cuadrado: las calles del centro, entre la Alameda y Larios. Ahí se come bien en bastantes sitios. También se come deprisa, con ruido de fondo y con el plato ya tibio, porque hay gente esperando la mesa. Hay otra forma de hacerlo, y está a tres kilómetros.
Qué lleva una fritura malagueña de verdad
Una fritura malagueña no es una bandeja de calamares. Es una mezcla de piezas pequeñas, cada una con su tiempo dentro del aceite, hechas en la misma freidora y servidas juntas en el mismo plato. Lo habitual es boquerón, calamar o calamarito, merluza en tiras y gamba o gambón. En muchas casas entra también la tortita de camarones, que no es pescado pero pertenece al mismo repertorio.
La harina es harina fina de freír, y nada más. No hay huevo, no hay tempura, no hay pan rallado. El pescado se enharina, se sacude el exceso y va directo al aceite. Si lo que te llega tiene una costra gruesa que cruje como un rebozado de pollo, puede estar bueno, pero no es una fritura malagueña.
En nuestra carta la fritura malagueña está a 33 euros y es plato de compartir. Si sois dos y queréis algo más corto, las frituras van también sueltas: boquerones al limón, merluza y calamaritos a 13,50, y calamares o gambones a 14,90. La tortita de camarones está a 6 euros.
El aceite es casi toda la diferencia
Una fritura se juega en dos variables: la temperatura del aceite y el tiempo que el pescado pasa dentro. El aceite trabaja en torno a los 180 grados. Por debajo, el pescado no sella, absorbe grasa y sale blando. Por encima, la harina se dora antes de que el interior esté hecho.
La otra mitad del asunto es cuánto pescado entra de golpe. Si se llena la freidora, la temperatura cae en seco y el resultado es el mismo que freír con el aceite frío. Por eso una fritura buena sale por tandas, y por eso llega a la mesa en el minuto siguiente a salir del aceite y no cinco minutos después.
Cómo saber si la fritura que tienes delante está bien hecha
- Los dedos. Coge un boquerón con la mano. Si al soltarlo los dedos quedan grasientos, el aceite no estaba a temperatura. Una fritura correcta se come con las manos y no mancha.
- El papel. Mira el papel del plato a los dos minutos. Un cerco de aceite ancho dice lo mismo que los dedos.
- El color. Dorado claro y desigual, con zonas más pálidas. Un dorado oscuro y uniforme suele significar aceite cansado o demasiado tiempo dentro.
- El olor. Tiene que oler a pescado y a aceite limpio. Si huele a frito rancio, ese aceite lleva demasiadas frituras encima.
- El reloj. Se come recién hecha. Una fritura que espera diez minutos en el pase se ablanda y ya no hay manera de recuperarla.
Por qué comerla fuera del centro
El centro tiene sitios buenos y tiene el problema de siempre: mucha gente en poco espacio. Eso empuja a las cocinas a adelantar trabajo, y el pescado frito es justo el plato que peor aguanta la espera.
Tres kilómetros al oeste, en Huelin, el paseo marítimo es más ancho y hay menos densidad. Se aparca gratis en la calle, algo que en la Malagueta directamente no existe. Se llega andando desde el centro en unos cuarenta minutos por el paseo, en llano y sin cruzar tráfico, o en coche en diez.
Dónde estamos
La Piratería está en C/ Pacífico 29, en Huelin, dando al paseo marítimo frente a la playa de la Misericordia. La terraza mira al mar y hay tronas. Dentro hay comedor para los días de levante, que es el único parte meteorológico que conviene mirar antes de salir de casa.
Abrimos de domingo a jueves de 12:30 a 23:30, y viernes y sábado de 12:30 a 00:00. Puedes ver la carta con precios y alérgenos, mirar cómo llegar o llamarnos al 641 47 14 13.
Preguntas frecuentes
¿Para cuántas personas da la fritura malagueña?
Es un plato de compartir. Para dos funciona como principal, y para tres o cuatro como parte de una mesa con más cosas.
¿Se puede pedir un solo tipo de pescado?
Sí. Boquerones al limón, merluza, calamaritos, calamares y gambones van por separado en la carta.
¿Hay dónde aparcar?
Hay aparcamiento gratuito en la calle por toda la zona de Pacífico. En fin de semana y en verano conviene llegar con margen.
¿Hace falta reservar?
Para comer en la terraza un fin de semana, sí. Es lo primero que se llena.